The perks of being a wallflower
Stephen Chbosky
Un reflejo y conjunto de todas las situaciones que en
la adolescencia te mantuvieron callado, te hicieron sentir menos o simplemente
que no perteneces. Pero Charlie (actuación satisfactoria y buena de Logan Lerman), lo vive constantemente hasta que conoce a un
grupo de amigos que no se preocupan por encajar, porque entienden que siendo
todas las piezas diferentes, las piezas quedan más unidas que si fueran iguales
y lisas.
Tristemente la película me dejó con una mixtura de
sensaciones. Por una parte el poder empezar desde cero cuando tu quieras, y por
otra parte, esa angustia que generan los temas de abuso sexual y drogas. Y creo
que esa última sensación es más potente.
El guion se escribe de manera interesante, y se
entiende el tiempo que se tomó el autor del libro en adaptarlo al cine. Si bien
no he leído el libro, la película nos mantiene intrigados en distintas
interrogantes que circulan alrededor de la trama típica ,se podría decir, del
adolescente que no se siente parte. Sin embargo sería un error tildar de típica
película adolescente esta obra.
Con tacto y actores jóvenes y talentosos, se entrega
una historia cercana y sorprendente. El amigo de Charlie, Patrick, interpretado por un talentoso Ezra Miller , merece mención a parte. Una actuación muy bien interpretada, se hace uno con su papel de joven de diferentes orientaciones y gustos, es más, la historia de su personaje es también un apoyo interesantísimo dentro de la historia general.
Sentimos cercanía con los personajes e historias, porque todos alguna vez
sentimos que no encajamos, todos tenemos amigos un poco diferentes, y los queremos aunque no sean el típico molde (y también agradecemos que sean así). Y es cierto que cuando uno pierde el contacto con otras personas, uno se va viendo disminuido. Es necesario el compartir las cosas, y ser consiente que uno también es diferente, y por lo mismo especial.
El tema clave que hace al protagonista más interesante
y diferente, es un problema emocional que mantiene Charlie, que le produce
recurrentes desmayos. Estos uno cree que están conectados con la negativa superación
de la muerte de algunos de sus cercanos. Los desmayos son entonces un colapso mental,
y Charlie poco recuerda del antes y durante del desmayo.
Se toca fuerte el tema de la amistad, y lo hace a uno
también replantearse las amistades que tienen una base diferente en el colegio,
en la universidad, y en las diferentes bases de la vida.
Con una música bien nostálgica, algo rock suave, y
contemporánea, de fines del siglo XX, nos apoya a los espectadores en uno de
los lazos que unen a estos nuevos amigos.
Sobre todo el inicio de la primera canción de The Samples, una linda
melodía llamada Could it be another change? Ya nos indica que será una historia
de recuerdos… lindos y feos.
El tema que me complicó en la película (si no han
visto la película no lean esta parte, ¡es la más chocante y sorpresiva!), fue
cómo se trató el tema del abuso de la tía de Charlie hacia él en su
infancia. Aun debato conmigo misma si la
sutileza con la que se trató fue demasiada. Me dejó preguntándome si era una
morbosa por estar pensando que la tía lo habí abusado, pero después se aclara
de otra manera también poco directa cuando Charlie asegura que los más difícil fue
cuando : - (…) le contaron a mis papás lo que la tía Helen me había hecho. - .
En realidad, después de divagar, al escribirlo, me decido por la parte de mi
que lo encuentra un acierto. Si, es hermosa la sutileza que nos hace siquiera
preguntarnos si somos nosotros los equivocados. Son lindas las películas que
nos hacen pensar, recordar, y sacar conclusiones del propio pasado, para tener
un mejor por venir.